Hiromi extasiada consigo misma
Hiromi con risa floja   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

Hiromi se divierte; © RMellado/Jazz San Javier

Todavía reciente en el recuerdo el soberbio concierto de Monty Alexander en el mismo escenario solo tres semanas antes, uno se encuentra con Hiromi y, claro, la cuestión no resiste las comparaciones. Todo lo que en el pianista jamaicano era naturalidad y buen gusto en la japonesa se convirtió en impostura y artificio, aunque, todo hay que decirlo, muy del agrado del respetable.

Ficha del concierto

  • Fecha: 23 de julio de 2011
  • Lugar: Auditorio Parque Almansa, San Javier
  • Festival: Jazz San Javier
  • Formación:
    • Hiromi (piano)
    • Anthony Jackson (bajo)
    • Simon Phillips (batería)
Hiromi trío   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

El trío de Hiromi en Jazz San Javier; © RMellado/Jazz San Javier

El concierto

Hiromi pertenece a esa generación de nuevos pianistas que mi buen amigo Paco Mollà define como “pirotécnicos” (mucho fuego, humo y después nada) y cuyo principal epígono sería el pesado de Michel Camilo. Se identifican enseguida porque cuando uno los ve sobre el escenario no sabe muy bien si están tocando el piano o peleándose con él.

Hiromi movida   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

Hiromi en pleno movimiento; © RMellado/Jazz San Javier

Apareció la japonesa con su aureola de niña prodigio y su aspecto de muñequita de porcelana y ya desde el primer tema se pudo comprobar por dónde iban los tiros. En su anterior visita a San Javier se observó una indefinición en cuanto a su estilo de interpretación, incluso en algunos momentos podía recordar a McCoy Tyner, lo que no es poco elogio, pero ahora parece que ya va teniendo más claro por qué tipo de música se decanta y el resultado no puede ser más descorazonador: una amalgama sonora entre la aburrida New Age de los noventa y el plomizo rock sinfónico de los setenta.

Se presentaba de nuevo en San Javier con lo que se supone que era un trío de lujo, integrado por el gran (en todos los sentidos) Anthony Jackson con su enorme guitarra-contrabajo de seis cuerdas, de quien uno guarda gran recuerdo como acompañante del añorado Michel Petrucciani, y el baterista Simon Phillips.

Hiromi Phillips   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

El tremendamente sonoro batería Simon Phillips; © RMellado/Jazz San Javier

Pero ¿qué ocurrió? pues que el tal Simon Phillips es un estridente batería de rock que ocultó por completo el bajo de Jackson hasta el punto de que éste pasó casi completamente desapercibido y solo pudo lucirse un poco en el bis, mientras que Phillips, para rematar la faena, nos obsequió con un interminable solo de batería, eso sí, de nuevo muy del agrado del público (ya se sabe que los solos de batería siempre gustan mucho, sean como sean y los toque quien los toque).

Y con todos estos elementos la pianista oriental empezó a desplegar su particular show: saltitos, grititos, muecas,  movimientos espasmódicos y aporreo del piano mientras iba desgranando los diferentes temas, casi calcados unos de otros, con ese concepto de la fusión como cajón de sastre donde cabe cualquier cosa.

Y para que el asunto se pareciese todavía más a un concierto de Emerson, Lake & Palmer de hace treinta años (¿quién se acuerda de ellos ya?) se permitió el lujo de colocar un pequeño sintetizador  encima del piano de cola con lo que la cosa ya fue la repanocha.

Hiromi extasiada consigo misma   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

Hiromi extasiada consigo misma; © RMellado/Jazz San Javier

Y es una verdadera lástima, porque resulta que Hiromi es una gran pianista con una excelente técnica. Lo demostró cuando se calmó de todos sus tics nerviosos, se sentó delante del piano como las personas y, sorprendentemente, empezó a versionear a Beethoven con buen gusto y un toque de swing, hasta Simon Phillips parecía un auténtico batería de jazz tocando suavecito con las escobillas, para continuar con un tema de piano solo que fue lo mejor de la noche.

Pero ella ya ha elegido su camino y no parece dispuesta a cambiarlo, así que inmediatamente volvió a las andadas entre los aplausos de un público enfervorizado que la obligó a volver al escenario, mientras a un servidor se le quedaba un poco de cara de tonto. Tendré que empezar a asumir mi condición de bicho raro.

 Mi valoración del concierto

valoraciones TK concierto 2   Concierto: Hiromi en el Festival Jazz San Javier, fuegos artificiales y poco más   Fotografía

Enlaces de interés