AnecdoTK: Tócalo otra vez, Parker

Estamos de enhorabuena, hemos fichado un nuevo colaborador en JazzTK Revista digital de jazz. Se trata de Álvaro Ruiz, a quien es posible que conozcas de Facebook porque es muy activo publicando historias de jazz. Le hemos propuesto que escriba anécdotas en nuestra web y ha aceptado. Bienvenido Álvaro y esperamos que disfrutes de tu colaboración con JazzTK.

Álex García

Comienzo aquí una nueva andadura en la que espero poder estar a la altura. Reconozco que para mí es todo un reto nuevo en el que parto con mucha ilusión, a la vez que espero que te gusten las pequeñas historias que periódicamente iré compartiendo.

En esta sección conoceremos un poco más sobre las vidas de aquellos músicos legendarios que escribieron con letras de oro la historia del jazz. Intentaré no centrarme exclusivamente en la vida y obra de todos ellos, siempre que me sea posible me gustaría centrarme en curiosidades, anécdotas de estos célebres músicos. ¡Arrancamos!.

Domina tu instrumento, domina tu música, y luego olvídate de todo y simplemente toca.

¿Sabes quien pronunció esta frase? ¿No? Venga te daré una pista: este año se celebra el centenario de su nacimiento… ¿a que ahora sí? Efectivamente hablamos de ¡Charlie Parker! Bueno, más que de él, hablaré de un saxofón de plástico pero antes veremos quién era este tal Charlie Parker.

[Portrait of Charlie Parker, Carnegie Hall, New York, N.Y., ca. 1947] (LOC)

Nacido un 29 de agosto de 1920 en la ciudad de Kansas City, EEUU, Charlie Parker es junto a Bud Powell, Dizzy Gillespie, Max Roach y Thelonious Monk uno de los padres del Bebop, aquel estilo de los años cuarenta que sucedió al Swing y que se desarrolló principalmente en la costa Este de los EEUU de America.

Un músico y compositor con un extraordinario talento. No obstante está considerado por la mayoría de los críticos como el mejor saxofonista de la historia. Aparte de su destacadísima técnica instrumentista, él es autor de varios de los temas que con el paso de los años se han convertido en estándares de jazz. Como por ejemplo y por citar algunos; Ornithology, Anthropology, Scrapple from the Apple, Ko Ko, Now’s the Time y Parker’s Mood.

Y aquí viene la primera curiosidad. Pocos sabrán que el primer instrumento que Parker comenzó a practicar desde bien pequeño no era otro que el bombardino. Sí, sí, como lo oyes… Nuestro joven Parker antes de tocar el saxo alto de manera magistral tuvo su pasado con un Bombardino. Pero afortunadamente para todos los que disfrutamos del jazz esto fue por muy poco tiempo. Ya con el saxo, instrumento que por cierto, empezó a estudiarlo de manera autodidacta comenzó a fijarse en los buenos saxofonistas que había en aquella época, como lo fueron Lester Young y Buster Smith

[Portrait of Charlie Parker, Three Deuces, New York, N.Y., ca. Aug. 1947] (LOC)

Como te comenté al principio no quiero centrarme exclusivamente en su vida, sino en anécdotas o curiosidades y aquí es cuando entra en escena el saxo de plástico.

Esta historia tuvo lugar en la ciudad de Toronto, Canadá, concretamente un 15 de mayo de 1953. Bird, como fue apodado nuestro ya amigo Charlie Parker, junto con Dizzy Gillespie (trompeta) Bud Powell (piano) Max Roach (batería) y Charles Mingus (contrabajo) fueron contratados para tocar en el mítico recinto de Massey Hall.

Las sorpresas vendrían pronto, cuando vieron a «Bird» en el aeropuerto sin su instrumento. Sorprendentemente se disponía hacer su concierto sin él. ¿Qué le habría pasado?, ¿lo habría perdido en el aeropuerto ó bien se lo habrían robado? Nada más lejos de la realidad, el propio músico lo había tenido que empeñar para poder pagarse su dosis de heroína. Porque sí, Charlie Parker fue un conocido consumidor de esta sustancia tóxica.

El concierto comenzaba en pocas horas y la cosa pintaba realmente mal. Nada más bajar del avión se tuvo que ir a la búsqueda de un saxofón para el concierto de esa misma noche. Comenzó a recorrer todas las tiendas de instrumentos musicales de la ciudad de Toronto y no encontró ninguna que le prestara un saxo, hasta que por fin encontró una que pudo prestarle uno, pero como ya puedes imaginar se trataba de nuestro querido saxofón de plástico.

Charlie Parker's plastic sax

Imagínate a la gran estrella del jazz tocar con un saxo de plástico ó lo que es lo mismo con un saxo que se podría decirse de juguete. Estoy seguro que nadie apostaría por él, ¿verdad? Pero esta no iba a ser la única sorpresa de la velada. A la ya inexistente relación entre Parker y Gillespie, pues hay que recordar de que no se hablaban desde que trabajaron juntos allá por el año 1945 se añadía la actitud del pianista Bud Powell que acudía a la cita bastante ebrio. Con semejantes preferentes se podría decir que «cualquier tiempo pasado fue mejor».

Como puedes suponer todo parecía indicar que el concierto iba a ser un auténtico desastre…

Pero antes de hablar sobre aquella histórica noche me gustaría hablarte un poco de cómo llegaba Charlie Parker a la cita. Ese mismo año 1953 el legendario músico había perdido a su hija Pree a causa de una neumonía, de la que se dice que Bird no pudo costearle el tratamiento del hospital. Por si esto fuera poco, la ciudad de Nueva York le había retirado la licencia de cabaret, lo que le imposibilitaba en tocar en la gran mayoría de clubes de la ciudad. De igual manera la ciudad de Los Angeles le impidió tocar en sus salas. Las drogas estaban consumiendo al célebre Charlie Parker. El músico, afectado psicológicamente, ya no era el mismo que enamoró años atrás. Ya poco quedaba de ese sonido tan característico que maravilló a medio mundo y como muestra está la grabación del tema Groovin High, donde se escucha claramente un Charlie Parker que nada tenía que ver con lo que estábamos acostumbrados a escuchar.

Pero volvamos a la histórica noche del 15 de mayo de 1953. El concierto comenzó tranquilo, sin ninguna mención a destacar. Arriba en el escenario se encontraban el trío Max Roach, Bud Powell y Charles Mingus. El público todavía se estaba acomodando en sus butacas cuando se les unió a este trío Charlie Parker y Dizzy Gillespie.

[Portrait of Dizzy Gillespie, New York, N.Y., ca. May 1947] (LOC)

La tensión entre estos dos últimos pronto se empezó a notar. Aunque entre ellos había un respeto máximo en lo referente a lo profesional, entre los dos había una tensión que traspasaba lo estrictamente personal. Comenzó Gillespie como siempre a llevar la voz cantante con sus armonías imposibles con su trompeta, le respondía inmediatamente Parker con su saxo de plástico. Que se le ocurría hacer a este unas improvisaciones con su saxo, le respondía con la trompeta el otro. Aquello era una auténtica batalla de dos verdaderos monstruos. El concierto poco a poco fue calentándose y ganando en intensidad.

Los que pensaban que asistirían a un concierto que pasaría sin mas pena que gloria se equivocaban. Aquel público que llenaba el aforo del Massey Hall estaba asistiendo sin saberlo a una noche histórica.

Allí se escucharon los temas Perdido, Salt Peanuts, All the Things You Are, Wee, Hot House y A Night in Tunisia. Fue en esta última donde se vio el verdadero potencial de Charlie Parker, donde su saxofón alto de plástico de unos pocos dólares se comió literalmente al por aquel entonces incuestionable Dizzy Gillespie.

Ese ridículo saxo estaba sonando muy bien. Parecía como si el plástico se hubiera convertido en el mas puro metal. Charlie Parker estaba exprimiéndolo al máximo, se notaba que estaba disfrutando tocándolo y eso a su vez se veía reflejado en el sonido tan puro y brillante que proyectaba. Y no sólo Parker sino los demás músicos que formaban ese quinteto estaban tocando a un nivel excepcional. Como testigos de aquella épica velada se encontraba una representación de la prensa especializada, que bautizó al quinteto como el Quinteto del siglo y tampoco tuvieron reparos en afirmar días después que aquello fue el concierto del siglo. Para el resto de los mortales que no tuvimos la suerte de poder asistir a tal destacado concierto estamos de enhorabuena porque afortunadamente se editó una grabación.

Desgraciadamente las alegrías duraron poco para el bueno Charlie Parker y apenas un año después de aquella épica noche se intentó quitar la vida hasta en dos ocasiones. El Birdland de Nueva York, aquel club al cual los propietarios cambiaron de nombre en honor a su apodo, le negó la entrada para siempre por comportamiento deshonesto.
Finalmente un 12 de marzo de 1955 Charlie Parker, Bird, sufrió un infarto del corazón que no pudo resistir y falleció a la temprana edad de 35 años, dejando al jazz sin uno de los músicos más influyentes de toda su historia.

Para que veas la enorme pérdida que dejó el legendario músico hay una buena frase de autoría desconocida que dice algo así como…

Charlie Parker era uno de los escasos jazzmen que ha aportado dignidad y significado a la palabra «genio», vocablo del que tanto se abusa.

El tema con el que he querido acompañar esta pequeña reseña no es otro que el célebre A Night in Tunisia compuesto por el propio Dizzy Gillespie. En esta versión acompañan a Charlie Parker, ademas del propio autor, Dizzy Gillespie, Bud Powell, Max Roach y Charles Mingus. Es el mismo que pudieron disfrutar los asistentes al concierto que hemos mencionado y ahora tú puedes escuchar desde tu casa. Concrétamente esta versión la podemos encontrar en el álbum «The Quintet: Jazz At Massey Hall» editado en 1953

Espero que lo disfrutes. Nos volvemos a leer próximamente.

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *