Crónica de concierto: Víctor Jimenez Quartet, “Kenny Garrett Mode”

Víctor Jiménez Quartet, durante su actuación en Jimmy Glass

Nota del director: te presento a un nuevo colaborador en JazzTK Revista digital de jazz: Vicente Coll, estudiante de periodismo y de saxofón que nos a echar una mano desde Valencia. Se estrena con una crónica de concierto en el Jimmy. Bienvenido Vicente y espero que sea una experiencia enriquecedora para ti.

Víctor Jiménez amenizó, una noche más, el mítico Jimmy Glass. Al mando de su cuarteto, y con la colaboración de jóvenes promesas, recorrió musicalmente la trayectoria profesional del saxofonista Kenny Garrett.

Ficha del concierto

Crónica del concierto:

No le tembló el pulso a Víctor Jiménez (Valencia, 1991) a la hora de meterse en el papel de Kenny Garrett. Consiguió algo ciertamente complejo: sacar el sonido estridente y brillante del norteamericano, sin dejar de lado su estilo propio. La gran sorpresa de la noche, no obstante, fue Will Barry al piano. El inglés ya pasó por Jimmy Glass hace un año, y su nombre suena cada vez más fuerte en el panorama continental. Su versatilidad y flexibilidad a las teclas consiguieron hacer brotar del Yamaha del garito una acústica única y maravillosamente envolvente. Por otro lado, Alessandro Cesarini, un clásico de la escena jazzística valenciana, demostró, junto al batería Mariano Steimberg, solidez estructural en los temas.

Precisamente estos dos últimos músicos fueron los que invitaron a todo el público a bailar desde el primer momento. Los ostinatos formados por bajo y batería, característica clave de las composiciones de Garrett, fueron frescos y llamativos. Destacaron las introducciones de Wayne’s Thang y de Happy People, tema con el que finalizó la noche.

img_4879

El cuarteto interpretó obras ampliamente conocidas del saxofonista y compositor, como Boggetti Boggetti, Back where you started o Sing a Song of Song, en la que el público acabó cantando mientras Jiménez improvisaba. Durante la primera parte, el joven saxofonista valenciano rogó la presencia en el escenario de Bertrand Kientz, veterano guitarrista que, por problemas personales, llevaba un tiempo alejado de los focos.

Así, poco a poco, el cuarteto pasó a formación de quinteto, ya que, durante la segunda parte, diversos invitados colaboraron con Jiménez, que cambió su saxo alto por el soprano. La flautista Rasika Shekar o el saxofonista Kike Albelda, para cerrar con el ya mencionado Happy People, fueron algunas de las ayudas que recibió el músico de Picanya durante el recital.

“Kenny Garrett Mode” es un manifiesto, una llamada de la nueva generación del jazz. El eterno “homenajeador” (Garrett ha tenido recuerdos para Coltrane, Corea, Rollins, Shorter o Valdés) comienza a convertirse en el homenajeado. Y eso no quiere decir que Kenny Garrett se haya hecho viejo; Kenny Garrett se ha proclamado leyenda. Y las caras emergentes de nuestro jazz, aquellas que se inspiraron con sus acordes, son los encargados de coronarle. Víctor Jiménez, como bien señaló el maestro de ceremonias Chevi Martínez, nos recordó mucho al de Detroit. El saxo alto, casi desparecido en el mundo del jazz, tiene sucesores. Y qué sucesores.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Rosa dice:

    Doy fe, un concierto magnífico, del más alto nivel…un privilegio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *