Concierto: Maceo Parker inaugura Madrid Inquieta

Reseña del concierto de la banda de Maceo Parker inaugurando la primera edición de Madrid Inquieta. Texto de Javier Martínez y fotografías de Javier Rosa

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Crónica del concierto: Maceo “inquieta” a Madrid

Allá por 1990 un servidor esperaba como agua de mayo lo que en aquel momento sería el segundo álbum de Living Coloür. Banda de difícil catalogación, al menos en aquel momento; quizá por eso me gustaba, y aún me gusta, tanto. Un cocktail cuya receta integran cuatro partes de hard rock, una de metal, dos de funk, una de soul y otra de hip hop.

Esa es la primera referencia que yo tengo de Maceo Parker. En aquel disco, “Time´s up!”, Maceo colaboraba en el tema “Elvis is dead” tocando su ” bendito” saxo. (Min. 2:50)

Yo por aquella época, como mucho, había oído hablar de Charlie Parker, Bill Evans, Stan Getz, … Saxofonistas, sin duda, más clásicos. Había escuchado, por supuesto, el “Winelight” de Grover Washington Jr., pero poca cosa más. No sé qué “vi” en él.  No sabía quién era, ni de dónde había salido. Y probablemente sólo algunos pocos, por aquella época,  sabrían algo o nada de él. El caso es que desde aquel momento me interesé por Maceo aunque, a decir verdad, sin seguir su carrera de forma constante. Quizá sea este el motivo por el que no quisiera dejar de recomendaros un par de álbumes, cuyas fechas de edición podrían coincidir, más o menos, con los momentos en que más le he escuchado.  “Mo´Roots”, editado en 1991, que incluye una versión instrumental del clásico de Marvin Gaye “Let´s get it on” y “Funkoverload”, editado en 1998, con un “Maceo´s groove” que abre el disco y que estoy convencido de que cuando lo escuches no tardarás más de 30 segundos en ponerte a bailar.

Pero vayamos al grano.

El pasado jueves 26 de marzo Maceo Parker inauguraba la primera edición de Madrid Inquieta, una extremidad del ya consagrado festival Cultura Inquieta, que en propias palabras de la plataforma cultural “nace con el objetivo de activar, motivar y realzar el valor de la cultura musical y de las artes en Madrid” que, dicho sea de paso, buena falta le hace.

Para quienes no sepan quien es Maceo Parker e ignoren su música, nada mejor que utilizar su propia expresión: “98 por ciento funk, 2 % jazz”. Ha acompañado a James Brown durante décadas, al que considera su maestro, “su universidad”; de hecho, en sus conciertos no suele faltar el “Make it funky”.  Reconocido fan de Ray Charles. Ha colaborado con incontables estrellas de diferentes géneros musicales. Y como curiosidad es uno de los músicos más sampleados en todo el mundo. Si a esto le añadimos lo que él mismo entiende por funk, no creo que a nadie le quede alguna duda de lo que este grande entre los grandes representa: “El funk no es sólo música, para mí es una palabra que significa un sentimiento, la esencia de la vida. Es la sensación que se tiene cuando uno sabe que la fiesta va a empezar, que es hora de mover el culo. Es como el arranque de un Mardi Gras: sudor, lujuria, diversión, sinceridad y respeto”.

Y vaya que es así. Y vaya que fue así lo que un buen puñado de privilegiados, en una Riviera que casi colgó el cartel de aforo completo, pudimos comprobar el pasado miércoles.

He de decir, aunque alguno me colgaría por esto, que llegué tarde. Sí, llegué tarde sí. Y llegar tarde a una cita de este calibre es imperdonable y, por supuesto, tiene su coste. Privarme de disfrutar de los tres primeros temas fue el peaje que tuve que pagar. Mil disculpas Sr. Parker.

Sin embargo, entrar en la sala con el concierto ya comenzado también tiene sus ventajas. Sin prolegómeno alguno, sin calentamiento previo, toparse de frente con aquel “directo a la mandíbula” me dejó extasiado durante todo el concierto.

Qué forma de transmitir buen rollo, qué manera de generar esa química entre público y artista que a otros grandes tanto les cuesta. ¿Será cosa del funk? No creo que sea sólo eso. En esto los músicos americanos, y más concretamente los negros, son especialistas. Tienen ese algo indescriptible que les hace tan especiales. Algo parecido ocurría el año pasado con Lou Donaldson,  también curiosamente dentro de la programación del Cultura Inquieta 2013. Lou Donaldson es otro de los grandes del jazz, otra bestia del saxo alto, pero con un estilo diametralmente opuesto al de Maceo. Y sin embargo, igualmente cautivador. ¡Qué grandes, por favor!

What about the band
En repetidas ocasiones durante la noche pudimos escuchar ese “What about the band” por parte de Maceo. Sin duda una forma de mostrar su agradecimiento a la banda, por supuesto, pero también una forma de decirle al público, por si había algún despistado, lo grandes que son los músicos que le acompañaban en esta ocasión y que, además, es la formación que ha venido utilizando en los últimos tiempos.

Y no le falta razón, porque si hubiera que elegir a alguno de sus acompañantes como mejor músico yo no sería capaz de inclinarme por ninguno de ellos. Si embargo, sí he de decir que uno de los momentos mágicos de la noche fue el solo de trombón que se marcó Dennis Rollins. Tanto fue así que consiguió silenciar, y mira que en la Riviera es complicado, la sala por completo. Adiós al murmullo, al menos durante unos minutos. Una lección magistral de técnica y sensibilidad. Fascinante.

Pero tampoco sería justo no nombrar al menos al baterista, Marcus Parker, sobrino de la estrella de la noche. O al “tremendo”, en todos los sentidos, bajista, Rodney Curtis. Y sería totalmente injusto no mencionar al guitarrista, Bruno Speight, al magnífico teclista, Will Boulware o las dos portentosas voces de Martha Hight y Darliene Parker.

Y al igual que hiciera Maceo Parker, casi tras dos horas y media de concierto, llega la hora de la despedida. Él se despidió casi a la francesa; no hubo bis alguno. Y yo me despido esperando que quien lea estas líneas se haga una idea de lo que fue la inolvidable noche del 26 de marzo de 2014 en la sala la Riviera de Madrid.

Por cierto, si el funk es lo tuyo o si te quedaste con ganas de más, te recomiendo encarecidamente que no faltes a la cita con el grandísimo George Clinton el próximo 17 de julio en la Plaza de toros de Getafe, dentro de la programación del festival Cultura Inquieta 2014.

N. del A.:
Mardi Gras es el nombre del carnaval que se celebra en Nueva Orleans. El llamado «Martes de grasa» se refiere a que era el último día para disfrutar de los placeres tanto culinarios como carnales antes de la época de abstinencia que marca el inicio de la Semana Santa y la Cuaresma.
Fuente: Wikipedia

Inquieto, ta.
(Del lat. inquiētus).
1. adj. Que no está quieto, o es de índole bulliciosa.
2. adj. Propenso a promover o efectuar cambios.
3. adj. Desasosegado por una agitación del ánimo.
4. adj. Se dice de aquellas cosas en que no se ha tenido o gozado quietud.
Fuente: RAE

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